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italia | 44 Giancarlo Pietri Velutini Buenos Aires//
Día 4. Vuelta al inicio

Hola cariño mío. Son las nueve de la mañana del domingo cuando te escribo esto. Ayer por la noche justo después de que te fueras a dormir pensé que era el mejor momento para volver a empezar a escribirte. Ayer me di cuenta, de muchas cosas, muchas de ellas las hemos hablado ya.

Giancarlo Pietri Velutini

Me di cuenta de como las preocupaciones nos han ahogado mucho. Solo voy a hablar de mi aquí porque no quiero que sientas nada como un ataque, por dejarlo claro. Le hemos dedicado mucho tiempo a hablar de las cosas malas, lógico por todo lo que ha ocurrido, y visto lo visto yo he enfocado las cosas mal. Veo que sí, yo te tengo que intentar consolar, pero no solo te tengo que consolar, tengo que darte motivos por los que estar bien, tengo que hacer lo que sea necesario para que tengas un motivo bueno que sustituya al malo, no solo tratar de eliminar el malo

Por eso, por ponerte un ejemplo, me he equivocado en los planteamientos cuando guardaba dinero solo para cosas que necesitases. Es un error. Cmo persona que está enamorada de ti te tengo que dar cosas que quieras y con las que disfrutes. Por ponerte un ejemplo, hay planes que tengo pensados desde hace meses, muchos meses, como llevarte a un cine al aire libre, el Museo del Prado, que lo hemos hablado hace más de un año, o ahora mismo desde ayer, quedar con estos chicos

Más sobre Museo del Prado Europa Press Estos compañeros de Europa Press, con los que salí ayer, o a los de 20 Minutos, a todos les caiste genial. Se me caía la baba hablando de ti. Y, bueno, también, como es obvio, a cualquier símbolo de cariño que veía entre una pareja, o de alguien que tuviese algún rasgo similar a ti, fuera quien fuese, tenía un pinchacito en la barriga porque te echaba de menos. Ese ha sido otro ejemplo de este error que he cometido. Tenía que haberte llevado a conocer gente. A salir. A bailar. 

Y, bueno, no se trata ni de hacer el niñato, ni el niño, ni nada. Es cogerse y decir, tengo que pasarlo bien, tener el contacto humano y desconectar, aunque sea momentánamente de todas las preocupaciones. Y, oye, si, yo no tengo ni de lejos las preocupaciones que tienes tú, pero precisamente por eso creo que tú necesitas noches de salir más que yo. Cargas demasiado peso sobre tus hombros, por eso te mereces divertirte para no quemarte

No sé si vas a querer salir conmigo. Lo deseo con toda mi alma porque sé que eres la mujer a la que más voy a amar. La que me dice chiquili puf, que tengo 24 años y me hace el hombre más feliz del mundo o la que al tocarme con sus manos me transporta al cielo. A mi me ha quedado clara una cosa de la noche de ayer. Voy a darte motivos para divertirte para mostrarte la gran mujer que eres. En vez de decirte que eres guapísima cuando te sientas fea, te voy a dar, si quieres un beso equivalente al resplandor que provocas. Te adoro